¿Por qué los perros mordisquean las cosas?

¿Por qué los perros mordisquean las cosas?

Un perro es un investigador de corazón, es el Sherlock Holmes del reino animal. Su nariz, sus oídos y sus ojos lo proveen de una gran cantidad de información. Pero el examinar físicamente un objeto es algo que el perro tiene que hacer utilizando su boca. Después de todo, al faltarle el dedo pulgar en sus patas, estas no le sirven para recoger objetos.

El hábito de mordisquear comienza desde que el perro es un cachorro, durante el periodo de dentición el cual puede durar hasta un año. La acción de morder ayuda a calmar la molestia que siente el cachorro en las encías por la salida de los dientes y favorece a los músculos y tendones que conformarán una quijada fuerte. El morder es una conducta canina natural, pero el problema con los cachorros es que no saben que está bien y que no está bien morder. Tan sólo piense un momento en esto; sí usted fuera un cachorro ¿no se sentiría atraído por esos suaves mocasines de piel impregnados no solo con las esencias de la tienda de abarrotes y del parque de Chapultepec, sino también con el perfume “Eau de Gloria Humana”.

 Para introducir a su perro en unas correctas prácticas de exploración sensorial, obsequie a su perro algunos juguetes para que el los muerda y mantenga sus zapatos en sus pies o bien guardados dentro del armario. Aliente al cachorro a examinar sus juguetes haciendo que huelan y que sepan bien. Unte los juguetes de plástico duro con sobres (Pouches) de la gran variedad de sabores Pedigree® para hacerlos más atractivos para su cachorro. En los juguetes que se encuentren huecos se puede introducir un poco de alimento enlatado Pedigree®, Cesars® también funciona muy bien por su consistencia tipo patee, o bien pequeños y olorosos premios para perro como son las Tiras de Carne, Tuetanitos o Biscuits Pedigree®. Su perro pasará horas tratando de obtener lo que se encuentra en el interior. En el caso de los juguetes suaves la esencia que su perro adora: “es la de usted”! Ponga el juguete en la canasta de la ropa sucia por varios días de forma que se impregne de esa esencia tan familiar. Pero no cometa el error de dejar que su perro muerda su ropa o sus zapatos viejos. Rex, no entenderá la diferencia entre morder aquellos zapatos rotos que usted estaba a punto de tirar, y morder sus tenis nuevos Niké. Evite darle a morder huesos de rodilla de vaca o de cualquier otro tipo de hueso, sobretodo si son huesos pequeños pues producen astillas que taladrarán el intestino del perro. Las carnazas les encantan a los perros, pero son un foco de infección para sus dientes ya que su contenido se acumula entre los espacios de los dientes convirtiéndose en un cultivo de bacterias y provocando muchos problemas dentales que pueden culminar con la perdida de dichas piezas dentales.

Una vez que el periodo de dentición ha terminado, no necesariamente el perro deja de mordisquear. Algunos perros que se encuentran aburridos o ansiosos encuentran en el morder una actividad que los estimula o los tranquiliza. El mordisquear estimula la mente del perro, pues se es una forma de aprender acerca de lo que le rodea y es mucho más interesante que pasarse todo el día echado. El morder tiene un efecto tranquilizador en los perros que extrañan a sus amos, especialmente si encuentran algo que pertenezca a sus amos para morder. Si ninguna de estas situaciones parece ser un problema, lleve a su perro a que lo revise el veterinario. Las encías inflamadas le pueden estar causando dolor.

Prevenir es siempre mucho mejor que castigar. Si su perro es un mordedor crónico, ponga los artículos que le gusta masticar fuera de su alcance o bien confínelo cuando usted no pueda estar cerca para supervisarlo. Impregne las superficies mordibles con sustancias desagradables como salsa picante o vinagre de manzana. Si usted encuentra a su perro mordiendo algo que es inapropiado, distráigalo con una pistola de agua o haciendo ruido con una lata, entonces dirija la atención del perro hacia sus juguetes. Y lo más importante, cuando sorprenda a su perro mordiendo el objeto adecuado recompénselo con su voz, con caricias o con algún premio Pedigree®.

Por: Enrique Alvarez y Monica Piquemilh